viernes, 15 de diciembre de 2017

Despaisajes



Despaisaje LV


En el paso entre la luz y la oscuridad, 

la existencia nos obsequia con innumerables cicatrices.







Texto y foto, Virgi 

miércoles, 13 de diciembre de 2017

PALMETUM




¡Quién iba  a decir hace veinte o treinta años que una montaña de basura inmensa se convertiría en un parque plenamente ecológico! Una sorpresa mayúscula pasear por este rincón de la ciudad, en general poco conocido y valorado (me incluyo), con un palmeral que acoge cerca de 600 especies de todas partes del mundo, algunas en estado crítico de extinción, además de otras muchas plantas muy curiosas.



Con un diseño cómodo y buenas explicaciones de los ejemplares, se va accediendo a las distintas zonas, pasando por cascadas, miradores sobre el mar, lagos y riachuelos, hasta el umbráculo donde están las especies que precisan de más sombra y frescor.

















Después de años de obras, varios parones y nuevos impulsos, se abrió de forma oficial en 2015. Un lugar altamente recomendable, tranquilo, cuidado y sostenible cien por cien.




























Texto y fotos, Virgi



domingo, 10 de diciembre de 2017

Cinco nanos cinco


1.Privilegio
Bastó una solitaria ola para arrasar el mundo.








2.Congoja
Tantos corazones y este único cuchillo, rumiaba el asesino.



3.Seducción
Federico se enamoró del ajedrez el día en que, en un santiamén, le comieron todas las piezas.




4.Estirpe
Bracea como un poseso: desengañado del mundo, necesita ser pez nuevamente.



5.Indicio
Se asoma al espejo para comprobar que no existe.



Texto y fotos, Virgi

LOMO CORTO




Llegamos a Lomo Corto después de dos horas de subida. No resulta cansado pues el camino es fantástico, no porque sea fácil, sino por las increíbles piedras que lo jalonan, bien a un lado, bien a otro, incluso en ambos; lajas enormes, clavadas en la tierra o amontonadas en batería, como si no costara encontrarlas, labrarlas, trasladarlas. Otra particularidad son las vistas continuas de los barrancos, las montañas cerca del circo de Las Cañadas o un amplio panorama del suroeste de la isla.



















El sendero está adornado de muchas plantas: jaras, escobones, picapica, lavándulas, incienso, pinos de tanto en tanto, muchos almendreros y algún que otro castaño. Dejando El Choro (subiendo por Acojeja), y por un camino fresco y sombrío, se llega pronto a una casita pequeña en lo alto de una loma, que en la parte trasera tiene lo que parece un pasil, cosa que no sería rara dada la cantidad de higueras que también se ven. 


















Saliendo de aquí se transita por el camino al que me refería antes, un cauce bien pensado que va sorteando chapas y riscos, cerca del Barranco del Pozo, delimitado en gran parte de su extensión por hermosas lajas medio anaranjadas, otras grises o marrones, y también unos buenos tolmos de piedra sin trabajar. Mientras camino, pienso una y otra vez en este trabajo ímprobo, ausente de medios y recursos adecuados. Vale la pena hacer el recorrido únicamente por ver esta línea casi ininterrumpida directa a la cumbre, sin que pudiéramos alcanzar donde acaba, pues en un rato largo, se coge a la izquierda pasando por una galería ya abandonada, el Saltadero de Aguilar; sigue luego la vereda que baja hasta El Jaral, mas nosotros –en poco- hemos de subir hacia la casa de Lomo Corto, y aunque no existen señales ni trazas de camino, se intuye entre la vegetación, bastante densa.


Es muy gratificante llegar hasta allí, con vistas increíbles desde la estancia principal, alongada a la ventana, mientras los pies descansan en el piso de madera, de tea seguramente. De tea deben ser igualmente las puertas que aún le quedan y el fabuloso dornajo que ocupa un cuarto de piedra seca. Tiene la casa tres buenas habitaciones, un alpende a un lado, un recinto para animales, preciosas piedras labradas en las esquinas o sirviendo de escalones. En las inmediaciones, un horno de tejas, muy deteriorado, y otro más pequeño (el tradicional de estas zonas), para higos y pan. No podía faltar la era, bien conservada, a pesar de la colonización de hierbas y arbustos.




Lomo Corto no queda cerca, pero regresaré solo por acariciar algunas de las lajas del camino, por asomarme a la ventana y por sentarme junto a la puerta; allí, sobre las piedras y en silencio, quizás escuche el rumor de la vida que ya no está, mientras en el cielo, las nubes pasan de largo como ya hicieran mucho antes del camino, de la casa, del dornajo y de los hornos; antes de la sendas, los mojones, los muretes y la gente. Gente que habitó un lugar puro y lejano como Lomo Corto, allá arriba, sobre una morra entre dos barrancos.





 Texto y fotos, Virgi

Diciembre 2017

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Despaisajes


Despaisaje LIV



¿Y?, me preguntó.



Lo siento, pero no tengo respuestas, 

hube de contestarle.




Texto y foto, Virgi

domingo, 3 de diciembre de 2017

Rescate


Se sienta y teclea sin parar. Aunque le suenan extrañas, siente que las palabras le acarician: jahurnap, nviemtos, ñozrisna, lur, cuancreonso, sa, tlions, xbali.


Con esas y otras parecidas, compone el relato que tiene en la cabeza. Cuando acaba, su acompañante lo felicita, es la primera vez que escribe algo después de salir del coma.



Texto y foto, Virgi

sábado, 2 de diciembre de 2017

Origen


Corría campo a través cada mañana. Un día una mancha blanquecina hizo que se agachara, era un diente. Tiempo después, su mirada alcanzó un pedazo de hueso. Intrigado, en el amanecer ya no sólo corría, sino que olfateaba el suelo como un sabueso.

Ahora sabe que corre por encontrarse, va teniendo algunos trocitos de un costillar y también media mandíbula.


Poco a poco se completa.



Texto y foto, Virgi